DESDE LA CUEVA
Por: Tito Rondon
¡Qué sorpresa más agradable! Una visita muy comentada entre la afición nica que presenciaba los partidos de la Liga Nica presidida por Lester Avilés, que propició a su vez un viaje al pasado...
Fue en 1957-1958, durante la Tercera Liga Profesional, la primera perteneciente al Béisbol Organizado, la primera vez que hubo beis invernal en Nicaragua, que el León se coronó campeón en una de las más sorprendentes finales de todos los tiempos.
El visitante era el aguerrido receptor de los Melenudos, Isaac Seoane, a la vez el catcher de la última victoria que obtendría en su carrera profesional Conrado Marrero, el lanzador cubano más ganador de todos los tiempos.
La directiva leonesa había trabado amistad con los dirigentes del Cuban Sugar Kings de la Liga Internacional triple A, y con ello soslayaron la nueva regla de que los importados deberían tener un límite: dos de doble A o más alto, tres de clase A, y tres de clase B, C o D. Solamente tres jugadores del Leon venian de Estados Unidos, el inicialista Rogelio “El Borrego” Alvarez, que habia dado 39 jonrones, y el prometedor short Leonardo Cárdenas, ambos de clase B. El único triple A era el lanzador Manuel Montejo.
Algunos de estos venían de México, como Seoane, campeón con los Leones de Yucatán, o habían jugado en Nicaragua en el verano, como el camarero Jorge López y los jardineros Higinio “Winchy” Alvarez, Orestes “El Cosaco” Hernández (considerado “nacional” por matrimonio), o más espectacularmente, el pitcher Marrero, que llegó del Marianao.
Tres lanzadores eran estadounidenses, originalmente de las Ligas Negras: Artie Kay, Jehosie Heard y John “Ivory” Smith. Dos eran titulares nicas: Artilio López (3B) y Duncan Campbell (CF).
El León (16-11) ganó la primera vuelta sacándole un juego al Oriental y uno y medio al Bóer, asegurando su participación en la Serie Final por el campeonato.
El 5 Estrellas, colero al principio, cambió sus importados y se hizo del jugador más espectacular de la campaña, el inicialista Marvin Throneberry, el ex Grandes Ligas George Washington Wilson (se retiró después de ser emergente de los Yanquis de Nueva York en la Serie Mundial de 1956) y otros como el zurdo lanzador Kelton Russell y el short Lee Tate, ambos triple A. Barrieron en la segunda vuelta (16-8), donde León ganó 11 y perdió 14. Fueron favoritos para ganar el campeonato.
El cronista Carlos Mena recuerda que el pitcher estrellado Goyito López quiso vengarse de un jonrón de Campbell golpeando a Seoane, y éste tocó entre el box y primera. “Ni disimuló corriendo a primera”, recuerda Carlos. “Se le fue directamente encima a Goyito...”.
Peleando como... bueno, leones, los reyes de la selva, con Wilfredo Calviño al frente, ganaron la final cuatro juegos a dos. El aguerrido Seoane era líder del equipo.
Isaac “El Gallego” Seoane nació en La Habana, Cuba, el 10 de octubre de 1928. Debutó con el Cienfuegos en la temporada 1947-1948, pasando al Habana en 1950 (Angel Torres) o en 1952 (Jorge Figueredo) hasta 1956; jugó poco (83 turnos en 45 juegos).
Pero fue campeón en tres países.
Luis Pestana fue incluso el short de la selección universitaria de Cuba en 1990, pero fue víctima de la caída de la Unión Soviética y del subsiguiente “Período Especial”, en el que muchos peloteros de Primera División fueron enviados al retiro y “exportados” a diferentes países, como Ecuador, Italia, El Salvador o Nicaragua.
Pestana, del Habana, fue a dar al León, donde incluso dio el hit de dos carreras en 1997 que coronó a los Leones en aquella final discutible contra el Bóer.
Aquejado por lesiones, hacia el final de su carrera quiso colaborar para la formación de nuevos valores. Le pregunto, ¿fuiste el primer manager de Aristides Sevilla?, y me dice, “Si, es conocido aquí como Wilton López, y pronto llegará a las Mayores con San Diego. Fue bueno desde el principio, y lo tiré en la final del Especial contra el zurdo Oscar Flores, líder de efectividad en Primera División”.
A sus 46 años de edad se ha puesto a lanzar con su equipo, llamado por supuesto León.
“No debo jugar, soy el manager, pero nos quedamos sin lanzadores”. Uno de ellos es Marcos Terán, baja por enfermedad a quien deseamos una pronta recuperación (malos tiempos para una familia talentosa, al otro hijo del “Pepano”, Ariel Jr., los sandinistas le robaron la alcaldía de León ganada en las urnas).
“Me mantengo al día con toda la pelota; veo los partidos de Cuba por televisión”, dice Luis Pestana. La despedida me impresiona: “lo que yo quisiera es ganarme la lotería para poder ir a Nicaragua, ser manager y desarrollar peloteros”. En León, sin duda.
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